ACUICULTURA EN ATACAMA: PROYECTOS DE ALTA INNOVACIÓN

ACUICULTURA EN ATACAMA: PROYECTOS DE ALTA INNOVACIÓN

Luis P. Morales Vergara es Ingeniero en Acuicultura, Diplomado en Gestión Integrada y Diplomado en Comercio Internacional, Candidato a Magister en Administración y Negocios. Actualmente, se desempeña como Gerente de Gestión de APECO y Jefe de Proyecto FIC Falda Verde de la UDA.

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Según la FAO, la acuicultura comercial se inició en Chile en la década de los 80 coherentemente con la política económica nacional que incentivó la actividad privada, la apertura al comercio internacional y como respuesta a la situación de aumento de sobreexplotación de stocks pesqueros locales de las especies nativas destinadas al mercado internacional. Así, rápidamente se desarrolló una acuicultura dirigida al comercio exterior, basada en el cultivo de especies introducidas de alto valor comercial y cuya técnica de cultivo era conocida. En el sur de Chile, el desarrollo de los cultivos de peces como salmones, tanto en sistemas de cultivo de agua dulce como en mar, fue apoyado con inversión privada con una tasa de crecimiento promedio de 16% hasta el año 2004, punto de inflexión en donde las enfermedades de los peces afectaron la producción debido a la sobre densidad de cultivo y a la incipiente regulación ambiental a la producción en fiordos y canales australes.

En la región de Atacama, entre el período comprendido entre los años 1990 a 2005 se alcanzó el máximo rendimiento del cultivo de la especie Ostión del Norte, apuntando a exportar a mercados internacionales como Francia y España. En localidades cercanas a Caldera, Flamenco, Carrizal Bajo y Pajonales se instalaron granjas productoras de este molusco, que basaron sus actividades operacionales en producir para exportar, o proveer a los exportadores, con la creación de miles de empleos que apoyaban la cadena de valor, situación favorable que se quiebra en el año 2006 con el fuerte ingreso de Perú como un nuevo actor en los mercados europeos.

Por estos días, en la región de Atacama se nos presenta una nueva oportunidad de sustentabilidad económica, social y medioambiental a través del cultivo de peces de agua dulce. Así, el Centro de Investigaciones Costeras CIC del CRIDESAT de la Universidad de Atacama, con una nueva generación de investigadores, ingenieros y técnicos está ejecutando una serie de iniciativas tendientes a apoyar la diversificación de nuestra matriz productiva. De esta forma, las nuevas tecnologías apuntan a la implementación de Sistemas Integrados Acuícolas-Agrícolas (IAA) con reutilización del agua y sólidos de un efluente de cultivo de peces para el riego de cultivos hortofrutícolas. Esta nueva tecnología busca impactar al sector agrícola, caracterizado por la exportación de uva de mesa con alrededor de 12 millones de cajas por cada temporada, siendo nuestro principal producto de exportación en más 50 países. Sin embargo, este importante sector tiene como desafíos mejorar la productividad y competitividad abordando con nuevas tecnologías el uso eficiente y sustentable de recurso hídrico, la reducción de sus costos de producción y mantener el dinamismo local con la generación de 20 mil puestos de trabajo, siempre con los ojos puestos en nuestro país vecino y principal competidor silvoagropecuario, Perú.

Como región debemos estar preparados para afrontar los efectos del cambio climático, los cuales impactan con la reducción de los recursos disponibles para las actividades productivas, por ende, afectando de manera directa al empleo, las personas y las economías locales. Dado este escenario, es prioritario que los esfuerzos públicos y privados apunten a introducir nuevos programas con acento en la innovación colaborativa y asociativa, en donde distintos actores – que demandan de un mismo recurso – puedan unirse para el desarrollo sustentable de la región.

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