Royalties por nuevas variedades: Un desafío para la agricultura de Atacama

Royalties por nuevas variedades: Un desafío para la agricultura de Atacama

Luis P. Morales Vergara,
Gerente Gestión APECO, de profesión Ingeniero en Acuicultura con mención en Biotecnología,
Diplomado en Gestión Integrada y
Diplomado en Comercio Internacional, Candidato a Magister en Administración y Negocios.

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Los días 2 y 3 de agosto del año en curso, se realizó en Copiapó el sexto seminario internacional de uva de mesa y olivos organizado por APECO A.G. y ProChile, instancia que reunión a los productores y exportadores locales con compradores de distintas partes de mundo como Rusia, China, Corea de Sur, Panamá, Brasil y Honduras. Las ruedas de negocios, fueron acompañadas de exposiciones de alto interés para el mundo agrícola, siendo la temática que manifestó el mayor interés la urgente necesidad de introducir nuevas variedades de plantas que mejoren el rendimiento por campo y por ende aumentar la competitividad en los mercados internacionales finales. Entre los expertos agrícolas que visitaron Atacama hay distintos puntos de vista, pero todos están de acuerdo en un punto: no existen variedades nuevas que lleguen libres. El que las quiera cultivar deberá pagar derechos o royalties.

Al alero de los avances en biotecnología y patentamiento dentro la agricultura, nacen nuevos actores que intervienen en la cadena de la comercialización de productos alimentarios con aplicación de royalties. De esta forma, distinguimos el dueño de la patente de la variedad, el representante en Chile (puede ser el mismo dueño o una compañía exportadora) y el vivero (que reproduce las plantas). Sumando al valor que se paga por la planta, las nuevas variedades pueden cobrar montos royalties por superficie cultivada, por producción (por kilo o por caja) o por valor FOB (participación en los ingresos). También, se debe considerar que las variedades nuevas pueden imponer otras condiciones, como restringir la superficie plantada o exigir la comercialización a través de determinadas empresas exportadoras. Sin embargo, las nuevas variedades como Arra, Ralli y Timco tienen una ventaja. El potencial de acceder a nichos de precios altos, sobre todo en el mercado norteamericano y asiático.

Si bien desde hace un tiempo que las asociaciones gremiales y autoridades sectoriales están preocupados de las dificultades para mantener la competitividad del sector agrícola, a través de la creación de proyectos de penetración comercial a nuevos mercados de ProChile y los programas hubs de transferencia tecnológica de Corfo, los esfuerzos no han sido suficientes. Aún no se ha podido posesionar a los productos agrícolas de Atacama en nuevos nichos de mercados. Así, una de las estrategias de implementar las nuevas variedades tardías apunta a frenar la fuerte competencia de las guardas norteamericanas y las ventanas de Perú, Brasil y Sudáfrica, entre noviembre y la primera quincena de enero de cada año. Proyectando las venta de productos de Atacama en la segunda quincena de enero y los meses de febrero y marzo.

Consiente de las nuevas tendencias de mercado, es que APECO concentrará sus esfuerzos en el segundo semestres del año en curso en promocionar el recambio de variedades de al menos 1/3 de la superficie cultivable, situación que debería alcanzar el 50% de recambio a fines del año 2018. Sumado a esto, se ha implementado un programa de capacitación a los trabajadores encargados de las buenas prácticas agrícolas e inocuidad alimentaria a nivel predial. Para así responder a las nuevas exigencias de los importadores de USA, a contar del 1 de enero del año 2018 acorde a la FSMA (Food Safety Modernization Act). De esta forma, se busca robustecer el valor agregado del producto, invitando a todos los actores agrícolas a sumarse a estos esfuerzos en pos de mantener la sustentabilidad social, medioambiental y económico del negocio de la uva de mesa de Atacama.

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